Espera

━Oye… ¿Ya vienes? ━susurro entre el crepitar de la radio.

Pero la radio no contesta. No oigo nada desde hace más de una hora y empiezo a no sentirme bien. Es mi primera incursión a la ciudad desde que empezó El Desastre. Hasta ahora había estado a salvo en el campamento del río, tras muros, a salvo. 

━Ana, si me das permiso, yo voy saliendo de aquí y me vuelvo al campo. 

Estoy encogida entre dos paredes en el escaparate de una tienda. De cuclillas, clavándome esquirlas de cristal, sin poder moverme apenas. Ana me ha dicho que esperara aquí mientras ella despistaba la horda de bichos que ha aparecido. Que esperara. Vuelvo a recordar una y otra vez su “no te muevas de aquí. Espera”. 

━Vale. Me espero.

¿Hasta cuándo? Alguien espera hasta algo. Hasta que se haga de noche, hasta que se pueda salir, hasta morir… Según mi reloj, llevo dos horas y media aquí. Oigo pasos y gemidos de algunos bichos cercanos. Algún grito. ¿Ana no va a volver? No contesta y no se tarda tres horas en despistar una horda de monstruos. Oh, joder… Ana no va a volver. 

━Ani, lo siento mucho ━me ahogan las palabras━. Pero está cayendo la tarde y… estoy esperando. Llevo tres horas esperándote, Ana. Tengo mucho miedo. No me contestas. Si me dices que espere, yo espero. Pero no me dices nada. Estoy cagada. Así no puedo… ¡Lo siento tanto!

Me preparo mientras me seco los mocos y las lágrimas. 

Me da pena no volver a ver a Ana, tan inteligente y eficaz. 

Me asomo a la calle, nada. 

Pero bueno, no sé qué le ha pasado exactamente… quizás se ha quedado dormida o cualquier cosa…

Corro agachada de un coche a otro. 

Igual ha vuelto al río a por refuerzos y se han retrasado…

Giro la esquina. 

Hay cinco. Están comiendo algo. A un tío. Veo un brazo. Joder, se están comiendo a un puto tío ahí mismo. Veo el brazalete verde de Ana en un trozo de carne que asoma. Se están comiendo a Ana. Están comiéndose a Ana a cincuenta metros de donde yo estaba. Esperando. 

Aprovecho el despiste y mi explosión de adrenalina para huir. Correr hasta el río y avisar de la pérdida. Para poder llorar tranquila mientras les cuento que hemos perdido a Ana mientras volvía y yo esperaba. 

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